Trate de tranquilizarse y de disfrutar esta nueva etapa junto a su bebé, su desarrollo es una experiencia mágica que no volverá a repetirse. Trate de gozar plenamente en lugar de dejarse abrumar por las responsabilidades.
Confié en su propia intuición y en su pediatra ya que estos son mejores consejeros en el cuidado de su bebé que sus familiares y amigos.